Buena teología y humanismo claro y distinto…

El Padre deseó la salvación del hombre pero dejó a Cristo enteramente libre para elegir Sus medios. Lo que complace al Padre no es precisamente el sufrimiento y la muerte de Cristo, sino el hecho de que el Hijo use Su libertad con el fin de elegir lo que Él considera que es lo mejor y más perfecto para salvar al hombre -lo cual constituye, de hecho, el ejercicio más puro de libertad sin ningún pensamiento posterior de interés propio-. Por eso, hablando estrictamente, la voluntad del Padre no impuso arbitrariamente el sufrimiento y la muerte a Cristo sino que Le envió al mundo a usar Su libertad para salvar al hombre. Por amor al Padre es por lo que Jesús elige ese modo particular, el modo de la humillación y de la total renuncia al poder, para salvar al hombre por el amor, la misericordia y el sacrificio propio. Conjeturas de un espectador culpable, Thomas Merton.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s